1Reclamá y verificá tu perfil
Buscá tu negocio en Google Maps. Si aparece la opción de reclamarlo o de decir que sos el propietario, es que nadie lo administra todavía. Si no aparece, crealo desde el Perfil de Empresa de Google (business.google.com), que es gratis.
Google te va a pedir que demuestres que el negocio es tuyo. Según el caso, con un video corto del local y del cartel, con un código por teléfono o mensaje, o con una carta por correo. Hasta que no está verificado, lo que cambies puede no mostrarse.
Consejo: usá una cuenta de Google del negocio, no la personal de un empleado. Si esa persona se va, no perdés la ficha. Podés sumar a otros como administradores.
2Nombre, dirección y teléfono, iguales en todos lados
Usá el nombre real del negocio, el mismo del cartel. No le agregues palabras como "barato", "envíos" o "Santa Fe": va contra las reglas de Google y puede hacer que suspendan el perfil.
La dirección y el teléfono tienen que ser exactamente los mismos en Google, en Instagram y en tu web. Si atendés por WhatsApp, poné ese número, para que la consulta llegue adonde respondés.
3Elegí bien la categoría principal
Es de lo que más pesa para que aparezcas cuando alguien busca. Elegí la más específica que exista: "Ferretería" antes que "Tienda", "Panadería" antes que "Comercio de alimentos". Después podés sumar categorías secundarias para lo que también vendés.
4Horarios reales, también los feriados
Quien va y encuentra cerrado no vuelve a confiar en la ficha. Revisá que los horarios de cada día sean los reales y cargá los horarios especiales antes de cada feriado o de las vacaciones.
5Fotos actuales, tomadas por vos
- La fachada: para que te reconozcan desde la vereda.
- El interior: para que sepan qué van a encontrar.
- Tus productos principales y, si podés, el equipo atendiendo.
De día, con buena luz y sin filtros. Renovalas cada tanto: si las fotos son de hace años, la gente piensa que el negocio cambió o cerró.
6Reseñas: pedilas y respondelas todas
Pedí la reseña en el momento justo: después de una buena atención o de una compra que salió bien. Desde tu perfil podés copiar un link directo para pedir reseñas y mandarlo por WhatsApp.
Respondé todas, también las negativas: con calma, sin discutir y ofreciendo una solución. La próxima persona que lea va a mirar más tu respuesta que la queja.
Lo que no conviene: comprar reseñas o darlas a cambio de descuentos. Las reglas de Google lo prohíben y puede borrarlas o sancionar el perfil.
7Mirá qué pasa cada mes
En la sección de rendimiento del perfil ves cuántas personas te llamaron, pidieron cómo llegar o entraron a tu web desde la ficha. Anotá esos tres números una vez por mes. Así sabés si lo que cambiaste sirvió, y si la ficha trae más gente que, por ejemplo, la publicidad.
Si además pagás anuncios, cruzá esos números con lo que invertiste en la calculadora de costo por cliente.